La plenitud de la deidad de Hashem nuestro Elohim Yehoshúa Ha-Mashíaj

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2 Este era en el principio con Dios.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres."

Los errores de traducción en las Biblias tradicionales conducen a un entendimiento apartado de la verdad, veamos como ejemplo Jn.1:1-4 entre muchos que hay en las Sagradas Escrituras:

Las frases: “era” y “estaba” lo presentan en pasado, es decir que las Leyes, Mandamientos y Estatutos de Dios quedaron atrás y ya no tienen aplicación, grave error porque el Verbo, Logos = Meymra no tiene principio ni tiene fin, es el Espíritu de poder de Hashem nuestro Elohim, la plenitud de la Deidad en Yehoshúa Ha-Mashíaj (Jesucristo) un solo Dios, en Él está la vida y su vida es la Luz de vida eterna para todo aquel quien en Él ha puesto su esperanza de ser rescatado del mundo, del pecado y de la muerte.

Veamos algunos de los versos Bíblicos que nos confirman que Hashem el Padre Eterno y Yehoshú Ha-Mashíaj (Jesucristo) son uno, un solo Dios.

"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz."
"Porque Hashem es nuestro juez, Hashem es nuestro legislador, Hashem es nuestro Rey; él mismo nos salvará," 

Hashem, el mismo Dios creador de los cielos y la tierra el “Anciano de días”, vino en carne y sangre a morir para pagar con su muerte la condena por nuestro pecado, es por ello que dice “el mismo nos salvará”.

"Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad."
"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras."
"Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.
20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno."

Olivo Silvestre

Debemos revisar los fundamentos del don de la fidelidad (Fe) con el propósito de identificar la cizaña y las posibles herencias dañinas que por tradición hemos recibido del paganismo religioso que han sobrepuesto un velo de falsedad que impide vernos como el OLIVO SILVESTRE, la casa de Israel que se gentilizó perdiendo su verdadera identidad entre las naciones con las que se mezcló o asimiló (Oseas 7:8-9, 8:11-12). La simiente de Sara se dispersó entre las naciones de la Tierra desde el año 722 a.e.c. (antes de le era común) cuando el imperio Asirio deportó a las 10 tribus del reino del norte, tribus que nunca regresaron (Amos 9:9) hasta el día de hoy. Luego en el 586 a.e.c., los babilonios se llevaron deportados a los sabios de la casa del sur que es el reino de Judá (el olivo natural), de aquellos solo regresó un remanente fiel. Posteriormente tras la manifestación de Yehoshúa, la contaminación y no aceptación, trajo la dispersión más extensa (19 siglos), la cual empezó en el año 70 d.e.c. (después de la era común) con la destrucción del Segundo Templo bajo el poder del Imperio Romano. Todas estas dispersiones se dieron como resultado de la desobediencia a los principios del Padre Eterno, quien está llamando a las diez tribus de Israel desde los países de su dispersión (Jer.51:45-46) Oseas 1:10 "Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente" para ser injertados en el OLIVO NATURAL (Ez.34:1-17), que es la casa de Judá de la cual vino Yehoshúa Ha-Mashíaj (Jesucristo) para redimir y rescatar las ovejas perdidas (Mt.15:24), el Mashíaj proféticamente reunirá a todo el pueblo de Dios porque Yehoshúa Ha-Mashíaj es el renuevo del tronco de Isaí que nos alimenta de la rica sabia de la verdad que emana de sí mismo, la raíz del árbol de la vida.

Olivo Natural

“Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.
12 Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?"
“Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.
17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, 18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti”.
“Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?
25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad”.

Es inaceptable para el creyente que las doce tribus de Israel (la casa del norte y la del sur), han sido desechadas y sustituidas por un pueblo que no es descendiente de Israel, padre de los doce patriarcas que salieron de Egipto, porque eso es anti-escritural y pone a quien así crea en una condición de maldición directamente de boca de Hashem, maldición que en hebreo se conoce como AOR y que trae muerte, ceguera espiritual, inmoralidad y guerras:

“Pero Hashem había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
 2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”.
“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.
“Vino a mí palabra de Hashem, diciendo:
2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Hashem el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños?
3 Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas.
4 No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.
5 Y andan errantes por falta de pastor, y son presa de todas las fieras del campo, y se han dispersado.
6 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas.
7Por tanto, pastores, oíd palabra de Hashem:
8 Vivo yo, ha dicho Hashem el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; 9 por tanto, oh pastores, oíd palabra de Hashem.
10 Así ha dicho Hashem el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.
11 Porque así ha dicho Hashem el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.
12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país.
14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.
15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Hashem el Señor.
16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia”.

Se ha dado inicio al cumplimiento de esta profecía (Ezequiel capítulos 34, 35, 36 y 37), su manifestación completa la viviremos en el Reinado del Mashíaj.

En Efesios 5:32 dice: “Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia", Su novia por quien vino a morir para liberarla de la Ley de adulterio, el apóstol Pablo explica este misterio en el capítulo siete de la carta a los Romanos, pero no se puede entender sin conocer la Toráh con énfasis en las Leyes que condenan el adulterio y establecen las normas del divorcio, Pablo dice en Ro.7:1: “pues hablo con los que conocen la Ley” si, porque es muy fácil que sea mal interpretado este capítulo por quienes no conocen la Toráh.

“¿Acaso ignoráis, hermanos pues hablo con los que conocen la ley, que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive?
2 Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.
3 Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.
4 Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios”.

“Habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo”, de ninguna manera hace referencia a la Torah (Leyes, estatutos y mandamientos de Hashem), sino específicamente a la ordenanza que prohíbe al marido que se ha divorciado y, la mujer se ha entregado a otro hombre no puede volver a tomarla como su esposa, mujer que en este caso hace referencia a la casa de Efraín, o sea, a las diez tribus del Reino del Norte, cuya idolatría le llevó a una condición de adulterio espiritual que le hizo perder el derecho de ser tomada como esposa (Dt.24:1-4). Así como una grande multitud de toda clase de gentes creyó y confió en el Elohim de Israel y salió de Egipto (Ex.12:38), también una gran multitud de los gentiles que no son descendientes de la casa de Efraín recibirán Poder y Fidelidad de Hashem y serán injertados en el Olivo natural que es Yehoshúa Ha-Mashíaj.

Para un mejor entendimiento es necesario volver a Mt.15:24 para recordar quienes son las ovejas por las que vino a morir Yehoshúa, “Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” quienes tienen el deseo de conocer la verdad en la Toráh, pueden ser descendencia de las diez tribus del Reino del Norte que fueron dispersos por toda la tierra; según la primer carta de Kefa (nombre hebreo del Apóstol Pedro), en el primer siglo aún no se había perdido la identidad de la casa del norte:

“Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,
2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”.

La gracia es el favor eterno y gratuito de Elohim, manifestado en la concesión de bendiciones espirituales eternas otorgado a las criaturas indignas que no tienen merito alguno, por lo cual no se les exige compensación.

Los fundamentos de la gracia tienen como base las siguientes virtudes esenciales:

1. “HUMILDAD”
2. “SABIDURÍA” 
3. “FIDELIDAD Y ESPERANZA EN EL PODER DE LO ALTO” 

Estas virtudes son ministradas por el Rúaj Haqódesh perfeccionando al creyente para “REDENCIÓN”:

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y Yo le resucitaré en el día postrero.”
45 Escrito está en los profetas: “Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí”.

La Palabra (el Verbo, Logos = Meymra que es Yehoshúa Ha-Mashíaj, la expresión física visible de Dios Padre, la plenitud de la Deidad) es clara, quien no ha avanzado en la regeneración que nos lleva a ser nuevas criaturas nacidas de la instrucción (traducción de Toráh), entendiendo que la Toráh es dulce al paladar del que se ha arrepentido genuinamente (Jn.6:51), no conoce el poder transformador que le permita realmente afirmar que ha “aceptado a Cristo como su salvador personal” con una simple confesión de labios, lo cual no le otorga una salvación irreversible al converso como muchos sostienen, pues es requisito y punto de partida “creer con el corazón para justicia” según Romanos 10:10 “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”, entendiendo la justicia bajo la definición que la misma Toráh nos da en Dt.6:25 donde dice: “Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Hashem nuestro Dios, como Él nos ha mandado.” Por lo tanto, podemos asumir que “sin vivir este proceso de enseñanza o de lavamiento por la Toráh”, la cual es Toráh Viviente o el mismo pan de vida que descendió del cielo, o sea “Yehoshúa Ha-Mashíaj”, estaremos entendiendo erráticamente la gracia de Elohim, y tal error lleva a quienes no han sido lavados por la Bendita Palabra de Elohim a un sentimiento de salvación emocional en su propio corazón no arrepentido, convencido que el pecado no se puede dejar sino con la muerte física del cuerpo, como si el sacrificio de Yehoshúa Ha-Mashíaj no fuese suficientemente poderoso para cambiar la vana manera de vivir y tal desviación doctrinal tiene graves consecuencias eternas como lo vemos en Hebreos 10: 29 “¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”.

En este versículo 29 el traductor comete otro grave error, identifiquemos el error en las siguientes dos partes:

1. Y tuviere por inmunda la sangre del pacto, la palabra inmunda no puede ser aplicada para hacer referencia a la sangre de Yehoshúa. Sangre en este tema en las Escrituras es: muerte o, sacrificio de un inocente, no se hace referencia al líquido sanguíneo.

2. Con la cual fue santificado, nunca una persona que haya sido redimida y santificada tiene por inapropiado y no apto el sacrificio de su Redentor y Salvador, quien ha recibido el conocimiento en la verdad y comete pecado no ha sido aun preparado para el arrepentimiento, está en el proceso de enseñanza para llegar a la redención y santificación en el sacrificio de Yehoshúa Ha-Mashíaj (Jn.6:45).

De este verso se deduce que el Rúaj de Gracia actúa en favor de la santificación, proceso al cual tenemos acceso por el lavamiento por el agua que brotó por el costado de Yehoshúa al ser traspasado por la lanza (Jn.19:34, 1Jn.5:6) esta agua es la plenitud del poder de Yehoshúa Ha-Mashíaj (Verbo, Logos, Meymra) con la cual es lavado el creyente arrepentido del pecado. La sangre es la vida que Él puso voluntariamente para pagar por el pecado de todo aquel que escucha y vive por su Palabra.

"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. "

Yehoshúa Ha-Mashía nos ha libertado pagando Él en su muerte por nuestra transgresión a las instrucciones (Toráh), de Hashem.

"Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
4 para que la justicia de la Torah se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 
7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios."

La Toráh le fue dado a los hijos de Israel, pueblo escogido por gracia según leemos en:

"Y Moisés subió a Dios; y Hashem lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel:
4 Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.
5 Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.
6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
7 Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Hashem le había mandado.
8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Hashem ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Hashem las palabras del pueblo."

Pero el pueblo no pudo cumplir su confesión de labios pues en aquel entonces no tenían la ayuda del Rúaj Haqódesh, el cual obra con poder celestial la “FIDELIDAD”.

“De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: (Is.6:9-10) “de oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis.
15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.
16 Pero bendecidos vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”.
“Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, 17 añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.
 19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,
20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne,
21 y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”.

Este pacto está basado y fundamentado en la “FIDELIDAD”, que permite tener una firme convicción y esperanza en el poder celestial que opera en el creyente para vivir la Toráh. En el nuevo pacto se hacen tres preguntas a quien es “tibio, y no frío ni caliente”:

1. “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. (1 Co.3:16-17).

2. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. (1Co. 6:19-20).

3. “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré”. (2 Co.6:16-17).

Si nuestro cuerpo es templo de Elohim, ¡no puede ser morada del pecado!, el que sufre por la justicia y se aparta del pecado, recibirá mayores bendiciones en esta vida y en la resurrección.

En el capítulo siete de Romanos, el apóstol Pablo toma la condición de un discípulo débil para explicar y exaltar el poder de la Toráh que identifica y pone a la luz de la conciencia el pecado (1Co. 9:22). Caen en abominación quienes presentan como modelo al apóstol Pablo para decir que no se puede dejar el pecado hasta la muerte, ignorando el don de la “FIDELIDAD” y el poder celestial que obra en quien confía en la Torah "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca" 1Jn. 3:9, 5:18 (Este tema será expuesto en detalle en el PASO 4).

 El apóstol Pablo con autoridad anuncia justa condenación para quienes lo calumnian: Ro.3:7-8 "Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador? ¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?".

“Pero si por mi mentira” hace referencia antes de su conversión cuando perseguía a los creyentes en Yehoshúa que se congregaban para escuchar a los apóstoles, acusándolos de cargos basados en la mentira para ponerlos en la cárcel.

Las santas convocaciones son un tema desconocido en el mundo porque se piensa que son ordenanzas para el pueblo Judío, ignorando que fueron establecidas como “estatuto perpetuo” para todos los tiempos, señalando días, meses y años. El hombre, en su propia interpretación ha errado cambiando estas ordenanzas divinas que fueron establecidas por nuestro Hashem para todas las generaciones en la tierra y que evidentemente Yehoshúa cumplió, haciendo la recta interpretación de las mismas.

“Habló Hashem a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Hashem, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán estas”.

Es importante resaltar que se nos dice que son Fiestas Solemnes de Hashem.

A continuación haremos referencia a los versículos que enfatizan su carácter perpetuo:

• Levíticos 23:14, por estatuto perpetuo.
• Levíticos 23:21, estatuto perpetuo. 
• Levíticos 23:31, estatuto perpetuo. 
• Levíticos 23:41, será estatuto perpetuo 
• Números 10:8, y las tendréis por estatuto perpetuo.